¿Qué es una presentación?

El transcurso de los años, aparte de volvernos viejos, algunos nos hacen más curiosos de lo normal y con ello conseguimos dilapidar ciertos argumentos que hasta hace poco eran inquebrantables.

En alguna ocasión, durante un coloquio cognitivo, aparecio esta palabra; quienes discernian al respecto, enlazaron la temática al concepto de realizar una diapositiva. Ergo nada más desacertado de ello; una presentación, independientemente del sinónimo con que sea reconocido (disertación, ponencia, exposición entre otras definiciones) es algo tan frecuente que no nos detenemos a comprender su concepto.

Una presentación no es PowerPoint, menos aún un mareante Prezi, ni un elitesco Keynote; estos son solo programas informáticos que nos permiten el desarrollo en el diseño de diapositivas. Es decir, las diapositivas son herramientas que deben permitir fortalecer el mensaje. Pues bien, que estas diapositivas pueden formar o no, parte de una presentación, es una decisión del ponente.

La argumentación acerca de la definición de presentación queda establecida desde sus primeros ponentes, el más acertado Louis Pasteur y la Teoría de la Generación Espontánea; una simple pero apasionada sustentación argumental sobre una temática para aquel entonces incongruente y que hoy en día refleja su importancia en el área de salud con lo más elemental, el aseo de las manos.

Para entenderlo de otra forma, tomare las palabras de Gonzalo Álvarez: “presentar es el acto vivo de comunicar” que trascienda o no, depende de nosotros, que se da con la frecuencia inusitada pues es algo que escapa de las constantes situaciones (entrevista de trabajo, conocer a los suegros, sustentar un proyecto y así otros momentos terrenales).
Pero si una presentación es un acto vivo de comunicación, entonces ¿cómo se realiza?

Hay que tener claro que las presentaciones, y sobre todo en el ámbito académico, se encuentran en un limbo de costumbres que no permiten trascender con la transmisión de mensajes. Independientemente de ello, coloquio que en una futuro enfrascare, una presentación se encuentra conformado por 3 etapas: cognitiva, visual, cualitativa.

  1. La primera etapa es el núcleo y corresponde al conocimiento. Indagar sobre la temática a discernir, el lugar donde se va a exponer, los recursos con que se cuenta, el público a quien se dirige, el tiempo asignado entre otras tantas variables que se deben prevenir para evitar contratiempos.
  2. La segunda etapa es opcional, lo visual. Comprende todo aquel recurso a emplear, como diapositivas, video, láminas, material palpable o lo que al público permita ampliar en el reconocimiento de la idea expuesta.
  3. La tercera y última etapa, concierne a las cualidades del ponente. Tener un mínimo de características que le permitan transmitir de forma fluida la información, así como involucrar al público oyente. Carecer de estas cualidades debe ser conducente a fomentar actividades que permitan cultivar y mejorar su desarrollo, como el lenguaje corporal, las anécdotas y metáforas para transmitir datos, analogías y sinónimos (lo que ahora se conoce como storytelling), incluso las dinámicas con que involucremos al público.

Reconocer estas etapas, permite tener una estructura más clara y fácil de transmitir. Por ahora queda pendiente la búsqueda de material para cada una de las etapas y su aplicación en las temáticas que os toque abordar.

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